
Bestiario de Féminas es una propuesta de autorretratos y retratos donde la autora elabora máscaras a medida con materia orgánica, con las que da vida a diversas criaturas, verbalizadas en palabras utilizadas en el lenguaje cotidiano para denigrar a las mujeres y asociadas con el mundo animal, como perra, zorra, víbora, cerda, etc. La materialidad con que confecciona las máscaras son pieles y vísceras de animales como pollo, cerdo, pescado que son utilizadas para consumo alimenticio. Material que posteriormente es cosido, bordado o engrapado y luego fotografiado utilizando la autora su propio cuerpo como soporte.
Bestiario de Féminas alude a los imaginarios presentes en los bestiarios medievales, que sirven a manera de catálogo e investigación de criaturas presentes en la naturaleza, que tiene como finalidad dejar una enseñanza y presentar un discurso moralizante mediante estas visualidades monstruosas. Bestiario de Féminas busca reinterpretar su origen, subvertir su contenido, y mantener paradójicamente su forma, traduciéndolo al medio fotográfico y audiovisual para instalar una crítica acerca de cómo la sociedad estigmatiza a las mujeres mediante el lenguaje oral, escrito y visual, vinculados con la animalidad y con la finalidad de degradar a ambas especies.







