Targets es un proyecto fotográfico en gran formato compuesto por diez imágenes realizadas con una cámara de banco óptico de 9x12cm. La idea que dió fruto al proyecto es el fenómeno que se da en los espectáculos de masas, de una cantidad enorme de gente mirando al mismo punto al tiempo, algo tremendamente fotográfico, y es que hoy en día la visibilidad se ha convertido en una forma de poder.

El trabajo surge de la preocupación que hace ya tiempo suscita la sociedad hipermediatizada en la que vivimos. La condición de la gran mayoría de la población en las democracias “avanzadas” es la de espectadores-consumidores. El título de la serie, Targets es un anglicismo utilizado en el mundo de la publicidad que significa «público objetivo» o «destinatario de un mensaje o contenido».

Conocer el público objetivo es uno de los principales propósitos del trabajo publicitario. Entre las variables que definen un target están el nivel socioeconómico, el sexo, la edad, la ocupación, la etnia, la religión, la nacionalidad, la orientación política, etc. Así que todos los individuos de una sociedad se encuentran dentro de un público objetivo.

Captar el interés y la mirada de los espectadores es crucial para el éxito de un producto, un servicio, una idea o un mensaje cualquiera, ya sea de tipo comercial, político o periodístico. La sociedad del espectáculo, que profetizo Guy Debord en 1967, se encuentra en plena vigencia. A día de hoy todo se ha convertido en un espectáculo, la política, el deporte, el arte, las catástrofes, la cultura, incluso lo cotidiano con los realities forma ya parte del también llamado “show business”. La continua creación de celebridades y nuevas estrellas del firmamento mediático es esencial para una industria voraz, las celebridades las conocemos gracias a las imágenes, a las fotografías, donde se convierten en representaciones de ellas mismas. Y es la repetición de esas mismas representaciones lo que les confiere el estatus de “nuevos dioses”.

La homogeneización de contenidos para llegar a la mayor variedad de públicos posibles convierten los discursos mediáticos y a sus protagonistas en una industria del entretenimiento banal y superficial, y tremendamente poderosa.

La serie fue desarrollada gracias a la financiación de la Beca Propuestas del VEGAP, en el 2011.